Situación económica en México
México comienza 2026 en un entorno complejo, marcado por incertidumbre interna y externa. El crecimiento económico proyectado para 2025 fue de apenas 0.1%, reflejando el impacto de cambios constitucionales, política fiscal restrictiva y baja inversión pública y privada. La inversión fija bruta acumula más de un año de retrocesos (-7.6%), mientras sectores industriales como minería, construcción y manufacturas permanecen en contracción.
La inflación general en la primera quincena de diciembre se revisó a la baja, ubicándose en 3.72%, frente al 3.99% previo y por debajo del consenso (3.87%). La inflación subyacente se moderó a 4.34% desde 4.54%, con descensos en mercancías (4.29%) y servicios (4.38%). La inflación no subyacente bajó a 1.71%. Quincenalmente, la inflación general subió 0.17%, mientras la subyacente avanzó 0.31%.
El Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) mostró señales positivas en octubre, con un crecimiento mensual de 1.0% tras la caída previa (-0.6%). Las actividades primarias crecieron 1.4%, las secundarias 0.7% (con avances en construcción +3.8% y energía +1.6%), mientras las manufacturas retrocedieron -0.3%. Los servicios aumentaron 1.2%, destacando comercio mayorista (+2.8%) y minorista (+1.8%). A tasa anual, el IGAE creció 1.7%, aunque las actividades secundarias siguen en terreno negativo (-0.4%).
En comercio exterior, la balanza comercial de octubre registró un superávit de 662.8 millones de dólares, con exportaciones creciendo 7.9% anual y las importaciones 5.2%. Las exportaciones no petroleras extractivas lideraron (+51.6%), mientras las automotrices cayeron -2.1%. Las importaciones de bienes intermedios subieron 8.7%, pero las de capital retrocedieron -16.7%. En el acumulado enero-noviembre, el saldo es deficitario (-1,658.7 millones de dólares).
Las remesas continúan en terreno negativo: en noviembre sumaron 5,125 millones de dólares, con una caída anual de -5.7%, acumulando ocho meses consecutivos de descensos. El envío promedio aumentó a $406.5 (+2.4%).
En crédito, la cartera vigente de la banca comercial moderó su crecimiento a 3.2% anual en noviembre, el ritmo más lento desde agosto de 2022. El crédito al consumo se desaceleró a 8.0%, mientras el crédito a empresas creció 3.4% y el hipotecario 1.4%.