Contexto global relevante para la toma de decisiones
- La deuda mundial permanece elevada, por encima del 235% del PIB global, con una tendencia de estabilización tras los picos de la pandemia.
- A nivel de países desarrollados, las economías de la OCDE exhiben ratios de deuda pública que superan el 111% del PIB a fines de 2024, presionadas por costos de servicios y déficit estructurales.
- La emisión de deuda global (suma de gobiernos, empresas y hogares) se acercó a 251 billones USD en 2024, con economías como Estados Unidos, China y Japón liderando la participación por volumen.
Estos datos orientan a analizar el apalancamiento en un contexto donde la prima de riesgo de crédito, la duración de los pasivos y el entorno de tasas son factores críticos de viabilidad.
Señales de cuándo conviene apalancarse
El apalancamiento puede ser una herramienta poderosa cuando se cumplen varias premisas cuantitativas:
- Rendimiento esperado > costo de deuda neto: si la tasa interna de retorno de inversiones o proyectos supera la tasa de financiamiento, el apalancamiento puede aumentar el retorno sobre el capital.
- Cobertura de servicio de deuda con flujo disponible: un beneficio operativo sólido que absorbe el servicio de deuda sin erosionar liquidez.
- Horizonte de inversión alineado con vencimientos: evita presiones de refinanciamiento en periodos de tasas altas.
- Estructura de tasas fija/variable optimizada: balance entre estabilidad y flexibilidad.
El éxito a largo plazo depende más de cómo manejas el riesgo que de cuánto retorno persigues
- Ray Dalio (Bridgewater Associates)
¿Cuándo reducir exposición? Indicadores de alerta
Reducir exposición no es una señal de debilidad, sino de disciplina financiera cuando los riesgos superan los beneficios previstos:
- Tasas de interés y costo de servicio en alza: un entorno de tasas elevadas puede erosionar márgenes y beneficios proyectados.
- Sostenibilidad del flujo de caja comprometida: reducción de ingresos o mayor volatilidad macroeconómica.
- Crecimiento del apalancamiento por encima de estándares de la industria: ratios D/E o cobertura de intereses que sugieren presión financiera.
- Indicadores de estrés en mercados de crédito: señales de menor apetito por deuda, spreads ampliados o restricción de financiamiento.
A nivel global, aunque los niveles de deuda privada han disminuido desde 2015, la porción pública incrementa la presión sobre mercados y liquidez global.